Encuentro casual
Cuando hoy he llamado a su teléfono solo para un saludito, lo que menos imaginaba era que estuviera en Madrid, pero estaba… en San Sebastián de los Reyes… “te escapas y comemos?... en el italiano del Plaza Norte…” mmm me encanta ese restaurante.
Hemos comido ensalada de nueces y queso, berenjenas rellenas, pato confitado y de postre tiramisú (totalmente empapado en licor… si me paran, me quitan todos los puntos, entre la velocidad elevada y el licor… jajaja). La comida excelente, la conversación agradable y alegre y la compañía… exquisita.

Después de un año sin vernos, me ha resultado entrañable el vernos y tras mucho conversar mirándonos fijamente, nos hemos emplazado para una cena en Navidad… en Jaén, ya estoy deseando que lleguen esas vacaciones, porque este año iré… no quisiera perderme esa fiestuki, además me ha hablado de Sergio, moreno, pelo rizado y ojos azules, encantador, simpático y está más bueno que el arroz con leche, joder y me lo suelta así… como si nada… eso no se hace, coño.
No podré volver a repetir esta comida por falta de tiempo, pero hoy… ha merecido la pena, le he demostrado que el cambio de trabajo ha sido para mejor para mi… que estoy encantada… que desde el mes de Julio me han subido la categoría y el sueldo y en tan solo cuatro meses… que adoro a mis compañeros de ahora y que ellos sienten debilidad por mi (salvo algunas excepciones, como es lógico), no como antes que el único que trabajaba conmigo en Madrid, me hacía la vida imposible (de hecho continua haciéndolo con los demás)… y lo ha notado, me ha notado alegre, divertida, dicharachera, contenta.
Sinceramente, hay días que las cosas salen redondas sin haberlas planeado… espero que continúe la racha y termine el día de manera exquisita.
