DE TURISTA POR MADRID
Cuando me propusieron el martes recorrer Madrid en plan turista, me pareció una idea genial, porque había sitios a los que queriendo ir, nunca había ido por el echo de tenerlos a mano.
Primera parada, dejar aparcado el coche de una amiga en Atocha e intento fallido de visitar el Reina Sofía porque los martes se cierra por descanso del personal (… la primera en la frente, claro que… martes, fiesta y Agosto es una mala mezcla…).
Como eran casi las 3 de la tarde, decidimos dirigirnos andando al barrio de Lavapies para tomar algo en una sidrería que hace esquina, donde se come de lujo… cerrada (joder que éxito, 2 de 2 jajaja). No importa… no preocuparse… será por terrazas en Madrid… si no hay una abierta, hay otra.
Efectivamente, más que comer lo que hicimos fue picotear varias cosas, al final muy bien la comida y otra vez andando a recoger el coche donde nos dejarían en la calle Bailen para iniciar realmente nuestro recorrido turístico.
Segunda parada, Catedral de la Almudena y Palacio de Oriente… la catedral me gustó como edificio, el tipo de arquitectura, su construcción, pero lo que no me gustó demasiado fue la “decoración interior” sobria, austera, no demasiado al uso ni parecida a ninguna catedral que yo hubiera visto anteriormente, alguien dijo que parecía una catedral alemana, por la sobriedad. Sin embargo me gustó la catedral.
Paseo por el Palacio de Oriente (también cerrado al publico… amosss que, 3 de 3, vamos de mal en peor…) y recorrido por los Jardines de Sabatini, preciosos. La tarde era fresquita y se estaba de maravilla entre el sol y sombra… lo más divertido era ver a los “guiris” metidos en el agua de los jardines como si hiciera 40º o la que se había quitado la ropa y se había quedado en bikini, había tendido una toalla en uno de los bancos de los jardines y se había tumbado a tomar el sol… esta chica no conocía las piscinas? Juajuajua.
Siguiente parada… el Templo de Debod, me gusta mucho, aunque como estaba cerrado también (juajuajua que me parto…) no pudimos ver ninguna exposición, pero merece la pena recorrerse los alrededores, ver las vistas de Madrid desde esa zona y tirarse en el césped a descansar.
Siguiente objetivo… el Faro de Moncloa, otra caminata agradable, divertida, fresquita y todo lo que quieras… pero caminata y al final… cerrado el Faro jajaja. no pasa nada… mala suerte… no problem… decidimos acercarnos a la Casa do Brasil y refrescarnos por dentro… buena elección jeje.
La idea que teníamos era acercarnos hasta el Hotel de las Letras (en Gran Vía, 11) para subir a la terracita del hotel a tomarnos una copa y recuperarnos de todo lo andado (a esas alturas ya me había dado cuenta de que el tour que estábamos haciendo era más cervecero que cultural… aunque puedo jurar que nuestra intención era buena pero nos iban dando con las puertas en las narices en todos los sitios) y nuestro último destino sería el Parque de las Siete Tetas, lugar privilegiado de Madrid para ver una puesta de sol sobre el horizonte de todo Madrid.
Como se nos hacía tarde y no queríamos perdernos la puesta de sol, pasamos de la terraza del hotel y nos dirigimos en taxi hacia el parque y su correspondiente terracita.
La llegada justo en el momento en que el sol… una gran bola roja, se iba escondiendo justo detrás de Madrid, nos dejó sin respiración y sin palabras.
Es en lo alto de un barranco y todo Madrid se ve a nuestros pies… TODO Madrid, y en ese momento mágico en el que el sol se esconde, empieza a oscurecer sin notarlo y las luces de toda la ciudad se van encendiendo poco a poco de manera imperceptible… en ese momento, todo dejó de existir, el mundo se había detenido y todos nos sentimos en paz y relajados.
Repetiré de nuevo y no tardando mucho el mismo recorrido, pero esta vez disfrutando de todos y cada uno de los sitios.
