Por fin... cita con mi profe!!!!!
Recordáis el curso que hice este verano de Autocad? Ese del que no aprendí nada de nada porque solo tenia ojos para mi profe? Es lógico que solo lo mirara a él porque con sus 25 años, tenia esa frescura y esa indolencia de saberse guapo, simpático, ingenioso, ainsss... Hace poco ordenando unas fotos de este verano me encontré con las que habíamos hecho el ultimo día de curso y que había quedado en enviar a todos mis compis, profesor incluido, y por pereza no les había enviado. Sin pensarlo dos veces adjunté todos los archivos y listo, enviadas todas las fotos, casi inmediatamente recibo un email del profe... que si gracias... que si cuanto tiempo sin saber nada... que si podíamos vernos (imagine que se refería a todos) y a vuelta de correo le contesto que quedábamos cuando quisiera (yo seguía pensando que iríamos todos), que me avisara del día, hora y lugar, y yo me presentaba.
Ese fin de semana, me arreglo y salgo disparada hacia el lugar de reunión pensando que me apetecía mucho ver a la pandilla de compis con la que me lo pasé muy bien en el curso, pero mi sorpresa fue mayúscula cuando al llegar me encuentro sentado a mi profe, solo... y con esa mirada y esa sonrisa tan picara que me hizo derretirme y humedecerme en el acto... (joder, y eso sin hablar, solo con la mirada, ¿cómo acabaría la noche?).
Me explicó que la invitación había sido solo para mí, que quería estar conmigo y conocerme más y yo más hinchada que un pavo, con la boca abierta y babeando... bueno, eso por dentro... por fuera con una sonrisa de oreja a oreja, encantadora, ingeniosa y con una conversación fluida... jeje.
En un momento determinado de la noche, no pude resistirme y le dije que había tenido una fantasía erótica con él y me pide que se la cuente, tras contársela, me confirma que a él también le pasaron por la cabeza imágenes subidas de tono conmigo pero que nunca se liaba con alumnas (jeje, yo ya era ex-alumna).
Paga la consumición y cogiendome de la mano me llevó a toda prisa hacia su coche, estacionado no muy lejos, en una calle sin apenas transito, me hace entrar por la puerta de atrás, donde una vez acomodados me dio un beso que me cortó la respiración.
Ummm como ansiaba yo esos besos, conocer el sabor de su boca, notar su lengua enredándose con la mía, beber de su saliva, me gustaba su olor, un ligero aroma a colonia, mezclado con su olor corporal, agradable mezcla que estaba haciendo que mi cabeza diera vueltas, yo soltaba algún gemido cuando él besaba mi cuello, otras veces pellizcaba mis pezones y escapaba otro gemido que era absorbido por su boca mientras me besaba.
Me quito la camiseta y me subió la falda hasta la cintura y retirando mis braguitas restregó sus dedos por mi lubricada raja, mis fluidos empaparon su mano inmediatamente, mientras su otra mano se apresuraba en sacar un preservativo de su bolsillo y desabrochar su pantalón que bajó hasta los tobillos, su polla saltó erguida al no llevar slip, se colocó el condón y tras ponerme encima de él sentados en el asiento de atrás, me la metió hasta el fondo.
Sus manos se fueron directas a mis tetas, las empezó a restregar, se las metía en la boca, primero una después la otra, humedecía mis pezones, los soplaba, los mordía, y yo subiendo y bajando sobre él cada vez más deprisa. Mientras una de sus manos pellizcaba uno de mis pezones la otra se dirigió hacia el clítoris y lo restregaba a la misma velocidad que yo llevaba,
Mis manos no sabían dónde ponerse, tan pronto apretaban su cabeza contra mi pecho, para que lo chupase más a fondo... como se dirigían a mis pezones para intensificar el placer que estaba sintiendo.
Durante el tiempo que duró la cabalgada tuve varios orgasmos antes de que él, entre espasmos se corriera. Poco a poco fuimos aplacando nuestra respiración, continuábamos abrazados y él aun dentro de mí y entre besos y susurros me dijo que me iba a llevar a su casa, pero que no había podido esperar, nos arreglamos un poco y tras ocupar los asientos delanteros, puso el coche en marcha perdiéndonos por las calles de Madrid.
